viernes, junio 22, 2007

UNA VOZ AZUL CIELO

Estos días los sinfónicos del Vallés hemos podido comprobar como la inmunoglobina y el cortisol rebosan del cuerpo del tenor José Bros, propietario de una voz transparente a través de la cual admiras la belleza de las óperas del pasado con una nitidez de alta definición. Dentro de unas horas, todos los melómanos que se acerquen hasta el Teatre Principal de Sabadell podrán purificarse, bajo la batuta del talentoso y teatral Roberto Rizzi-Bregnoli, asistente de Ricardo Mutti en la Scala de Milán, con la limpieza de una de les gargantas responsables de colocar el adjetivo “Bel” antes de “Canto”.

Y si unos añaden adjetivos, otros borramos sin querer los sustantivos: tras ensayar por vez primera la obertura verdiana de “La Forza del destino”, el maestro Rizzi nos dijo: “He podido leer en su interpretación la preposición “de” y el artículo “La”, “ma” no he hallado en ningún compás ni la “Forza” ni el “Destino. Otra vez, por favor” . Y acto seguido, como por arte de magia, de nuestro orgullo brotaron los sustantivos que faltaban.

Si la voz de María del Mar Bonet era de color azul marino, la de José Bros es azul cielo. Mar y cielo, hace tiempo que no pisamos tierra firme. Volamos.

José Bros y Editha Gruberova, "I puritani", Bellini

4 comentarios:

manuel allue dijo...

Estupenda la apostilla de Roberto Rizzi.

Un saludo.

El espía de Mahler dijo...

Y la dijo acompañada de un guiño: supo tocar el punto débil de nuestro orgullo.

Saludos

Isa dijo...

De vez en vez, es bueno volar sobre todo tras un rapapolvo verbal artítico, de esos que tienen todos los ingredientes para endulzar y que sin embargo te duchan con agua helada, de esos que te remueven los espíritus y te hacen dar lo mejor de ti.
Saludos y gracias por ese dueto de altura.

El espía de Mahler dijo...

Fue un rapapolvo muy elegante y motivador. Por cierto, excelente concierto ayer de José Bros.

Saludos