jueves, junio 07, 2007

NO PEDIRÉ PERDÓN

Tico Tico. Carmen Miranda

Que sean las curvas de Carmen Miranda las que al compás del "Tico Tico" abran la puerta de este texto sinfónico, se les antojará una excentricidad a aquellos cuya miopía mental les impide un efoque preciso del futuro de la música sinfónica. El caso es que en una mesa redonda en la que participó el violonchelista Lluís Claret, alguien comentó que habría que incluir tangos y “rock and roll” en las programaciones de las orquestas sinfónicas. La respuesta de Claret llegó unos meses después a través de una entrevista que le hice para la revista de los sinfónicos del Vallès. "Pronto tendremos que pedir perdón por tocar a Schumann. Si los Rolling Stones no incluyen a Beethoven en sus actuaciones, no veo por qué nosotros tenemos que tocar “rock and roll” en las nuestras."

Por supuesto, en mi caso antes muerto que pedir perdón por tocar a Schumann, como tampoco, salvando las distancias, jamás pedirá disculpas Ronaldinho por sus regates de ciencia ficción: es genético; pero quizá sí debamos excusarnos por toda la buena música de muy diversos géneros cuya existencia sigue siendo ignorada por la mayor parte de las orquestas del planeta. Pienso a bote pronto en cierta música de cine, a la cual suele dedicársele de vez en cuando un programa especial, pero tiene absurdamente prohibido compartir atril con Beethoven y simpatizantes.

Y es que yo sostengo que toda orquesta debería aspirar a convertirse en un reflejo sonoro de la sociedad actual. El logro de ese objetivo, sin embargo, demanda una apuesta tranquila a la vez que desacomplejada por la ampliación de estilos en el repertorio. De hecho, sólo hay un requisito que debiera exigírsele a la programación de una temporada sinfónica: calidad en todas sus vertientes, pero nunca la discriminación de géneros.

En estos tiempos, el marco que encuadra el acontecimiento de un concierto clásico está obsoleto y precisa de una actualización pausada, aunque sin titubeos. Los músicos de la Filarmónica de Berlín, por ejemplo, no sólo no piensan pedir jamás perdón por tocar Schumann, sino que incluso parecen pasárselo estupendamente rediseñando con sus instrumentos las peligrosas curvas de Carmen Miranda. Es más, se me antoja que la paleta de colores sonoros de la copia sinfónica resulta mucho más rica y sugerente que la del original. Que sean, pues, los filarmónicos los que, para escándalo de miopes, cierren la puerta de este texto al compás del "Tico Tico". Nos vemos.

Tico Tico. Filarmónica de Berlín

4 comentarios:

Isa dijo...

¿Pedir perdón por regalarnos un poco de Schumann? No, no, no... es más, yo te doy las gracias (quizá no sea gran cosa, sólo soy una 'peinaora de letras') por habernos regalado ese Tico Tico a la manera de Barenboim, es decir con todo el color y el sabor de la Música bien horneada. Una delicia para paladear con los sentidos.
Y sí, un poco de la música de cine de Philip Glass o de Preisner sería un buen toque de pimienta en los programas (por ejemplo).
Saludos.

Isa dijo...

Por otro lado, ¿alguien le ha pedido al cine que se disculpe por enredarse entre la fuerza y belleza de la música clásica alguna vez? ¡No! Incluso es en muchas ocasiones un placer disfrutar de ella acopañando magníficas cintas de celuloide. Y para muestra un botón, 'Un coeur en hiver' película de Claude Sautet que palpita al calor del color de Ravel.
Saludos.
P.S: iba a pegar aquí el video del final de la película al compás del trío para piano, violín y violonchelo pero al parecer no está permitido. Si lo deseas, Puedes verlo en YouTube bajo el título 'Un coeur en hiver (1992) Claude Sautet - ending

Isa dijo...

Y como Gregorio Luri también me intrigó con su piano me puse a indagar y no descansé hasta encontrar el video, el problema es que no puedo ponerlo aquí en el apartado comentario, así pues lo he colgado en mi blog por si la curiosidad te atacara de nuevo.
Saludos.
P.S: Hoy me ha dado por invadir tu blog de comentarios, espero sepas perdonarme.

El espía de Mahler dijo...

Hola, Isa: tampoco tu deberías pedir perdón, todo lo contrario, tus visitas siempre reconfortan y enriquecen este blog. Por cierto, ahora mismo visitaré el tuyo para ver el vídeo recomendado por Gregorio y luego me acercaré hasta YouTube para admirar como Ravel pinta la música de Sautet.

Saludos y gracias por las pistas