lunes, mayo 28, 2007

PSICOTÉCNICO

Mientras que hoy en día a cualquiera que oposite a una plaza de basurero municipal le someten primero a un examen psicotécnico, las orquestas, sin embargo, nos siguen contratando sin echarnos siquiera un mero vistazo a nuestros cerebros de músicos. De modo que si eres un asesino en serie pero sabes tocar un concierto de Mozart sin arruinarle los tímpanos a nadie y llamarle " maestro" al director sin reírte, tienes un empleo garantizado en cualquier orquesta del planeta. Al menos hasta que descuartices con un serrucho a toda la sección de trombones, el que toca la tuba incluido si practicas el ensañamiento.

Con todos los respetos, no me cabe en la cabeza que le pidan dos dedos de cordura y tres de coeficiente intelectual a alguien para trasladar basura de un contenedor a un camión y no se los exijan, en cambio, a un músico para tocar a Mozart, cuando sólo a una mente ordenada como un acorde en estado fundamental deberían permitirle manipular las entrañas de una obra de arte sinfónica.

Lo más grave de este asunto es que, al igual que los músicos, la mayor parte de los gerentes y maestros (¡ja, ja, ja!) de las orquestas tampoco han pasado ningún tipo de control que muestre que están en sus cabales. Ni siquiera el de alcoholemia. Por cierto, tampoco los alcaldes que acabamos de elegir pasarán por ningún control psicológico antes de gobernar. Les ha bastado con ganar las elecciones entonando la partitura de su ideario sin arruinarle los tímpanos a los ciudadanos, y llamarles "maestro" a los líderes de sus partidos sin babear.

Nos preocupamos, en fin, por el estado mental de quienes manejan nuestros residuos, pero no nos quita el sueño la inquietante posibilidad de que hayamos puesto en manos de una horda de asesinos en serie no sólo el cuidado del patrimonio musical de occidente, sino también el destino de nuestras ciudades.

Y es que a pesar de Darwin, yo sostengo el hombre no procede del mono, sino del escarabajo pelotero que, como nosotros, presta más cuidado a la gestión de la mierda generada que a la de la cultura. No es una teoría. Es un estado de ánimo.

6 comentarios:

Salomé dijo...

Buenísima tu reflexión. Aunque puestos a revisar, ¿no crees que habría que poner en cuarentena los test psicotécnicos que dicen lo inteligentes, sociables, honestos, confiados o flemáticos que somos?
Hoy he descubierto este blog y me encanta.
Saludos!

Isa dijo...

Para estados de ánimo como el tuyo, yo siempre hago uso de la música como terapia (a pesar de tener intérpretes potencialmente asesinos).
No creo que sirva de gran consuelo, pero estoy totalmente de acuerdo con tu exposición.
Saludos y feliz semana.

sergio dijo...

me parece genial la reflexión.

Yo también he descubierto este blog y me gusta-encanta.

saludos

El espía de Mahler dijo...

salomé, pues la única vez que he realizado un test psicotécnico, y no era para trabajar en una orquesta, dieron en el clavo. Gracias por la visita.

El espía de Mahler dijo...

Isa

Muchas veces me siento incapaz de utilizar la música como terapia de un estado de ánimo que me ha creado otra música.

Saludos

El espía de Mahler dijo...

Sergio,

Muchas gracias por tus palabras y por asomarte a este blog.

Saludos