miércoles, mayo 22, 2013

LAS PARTES CONTRATANTES




El modelo de negocio de las músicas inclasificables y clasificables    está  mutando  a velocidad de vértigo. Antes del apocalipsis financiero  bastaba un acuerdo  entre los artistas y el promotor o el auditorio para que una orquesta y derivados  dieran la nota ante un público solvente . Hoy,  la insolvencia generalizada  se apresura a  tramitar la jubilación anticipada a la facilidad  del sistema  aunque el nombre de los implicados ya tenga entrada  en las enciclopedias. Pongo por caso, en Barcelona, a más de un solista y director  con  3 estrellas Michelin les ha quedado muy cruda la taquilla.  

La organización de un concierto, pues,  ya no depende sólo de una unión monógama. Dicho en el lenguaje marxista más cómico : la parte contratante de la primera parte ya no será considerada como la parte contratante  de la primera parte. Y la parte contratante de la segunda parte  ya no será considerada tampoco la parte contratante de la segunda parte.  Es más,  la primera parte y la segunda parte  son y serán  la misma parte, la contratante y la contratada . 

Esto se traduce  en cocinárselo y comérselo uno mismo, con o sin estrellas Michelin de por medio,  a través de un banquete  de alianzas  entre  diversos actores con el objetivo de dar a luz un concierto pródigo : orquesta, coros, solistas y simpatizantes,  empresas privadas, instituciones públicas,  y  el público, entendido desde el individuo hasta una asociación,  que además de espectadores están invitados a participar también como cómplices     y hasta de intérpretes accidentales. 

Este esquema polígamo  en la producción de un concierto abre un sinfín posibilidades. La más tierna, que  el espectador deja de ser el convidado de piedra y participa activamente en el proceso de producción y creación.La más jugosa,  que recuperamos una de las finalidades básicas de la cultura: crear comunidad alrededor de una obra arte que es clásica porque, como pontificó Umberto Eco,  aún no ha terminado de decirnos lo mucho que sabe sobre nosotros.