lunes, diciembre 03, 2007

UN PARANGÓN AL SILENCIO

Curiosa paradoja la del músico que habla del silencio en un suplemento cultural cuyo nombre evoca un caos sonoro: Babelia. El pianista polaco Piotr Anderszewski es un cazador de silencios, que nadie se extrañe pues que le hayan especializado en el sordo más estruendoso de la historia de la música, Beethoven: El silencio es muy importante para un músico y como mi profesión me obliga a viajar continuamente, además de explorar las calles, los bares y los museos de los lugares que visito, me fijo especialmente en la calidad del silencio que tiene cada ciudad. No hay dos iguales. Por eso adoro Lisboa, su calidad de silencio no tiene parangón.

No tener parangón debe ser estupendo. No lo sé, como también desconozco si la adoración por las grabaciones que el pianista confiesa en la entrevista se extiende a los silencios. Este sería mi relato imaginado con un parangón en Paul Auster: un pianista de gira por el mundo con los silencios de las urbes registrados por orden alfabético en su ipod; de Amberes a Zaragoza.

El árbol geneoartístico de Anderszewski tiene sus raíces en Sviatoslav Richter y Glenn Gould. Aún no le ha crecido la rama de John Cage, o acaso en un rapto de locura cometiera la insensatez de podarla, ésta: “El silencio no existe, no es un fenómeno acústico sino la pérdida de la intención de escuchar.” El pianista debería tomarse un tiempo para meditarla. Con 4'33'' tendría de sobra.

2 comentarios:

Isa S.B dijo...

Quizá el pianista polaco no conoce la máxima de Eurípides 'Habla si tienes palabras más fuertes que el silencio, si no, guarda silencio.'
Me has hecho sonreír con los juegos para un 'parangón'.
Saludos y gracias por la sonrisa.

El espía de Mahler dijo...

isa, gracias por tu fidelidad a este blog y por enriquecerlo con tus aportaciones. La máxima de Eurípides no tiene parangón.