martes, octubre 23, 2007

LA FUGA DE LA CREATIVIDAD

“La musicología, esa hija bastarda de la música y la ciencia, que está al servicio de nuestra pasión por la “autenticidad” en la ejecución, una pasión que refleja nuestra falta de confianza en nuestra propia creatividad. Una pasión creativa que esté verdaderamente segura de sí misma toma las grandes obras del pasado para rehacerlas constantemente, renovando así el acto de la creación a lo largo de las generaciones, de la misma manera que el siglo XVII reelaboró las obras de Shakespeare, tal como Stokowsky trabajó sobre las piezas para órgano de Bach, para adecuarlas a su sensibilidad. Es probable que estas reelaboraciones, por más desabridas que puedan parecerle a nuestra generación, sean más fieles al espíritu creativo que nuestros intentos, basados en cuidadosas investigaciones, de recuperar el texto originario de una primera audición.

Bien puede ser que la generación siguiente se mofe de la disposición musicológica actual, considerándola una pedante restricción de la creatividad, y crea –con toda la razón- que es posible, e incluso necesario, acercarse directamente a las obras del pasado sin la intervención de musicólogos.”

Christopher Small

Stokowsky. Tocata y Fuga, Bach

2 comentarios:

Isa S.B dijo...

La musicología es a la música lo que la ginecología al amor.
Saludos.

El espía de Mahler dijo...

No poías haberlo dicho mejor, Isa.

Saludos